El mercado laboral español se enfrenta a un desafío de magnitud creciente: el absentismo laboral. Las cifras de 2025 y las proyecciones para 2026 confirman una tendencia al alza que ha llevado las ausencias a máximos históricos, impactando de lleno en la productividad, la competitividad empresarial y la sostenibilidad del sistema. La patronal UNO Logística ha sido clara en su advertencia: estamos ante un problema estructural que erosiona el tejido productivo, especialmente en sectores con alta intensidad operativa como el transporte y la logística, donde cada ausencia se traduce en un impacto directo y difícil de mitigar.

El Absentismo Laboral en Cifras: Un Problema Estructural de Magnitud Nacional

El cierre de 2025 marcó un hito preocupante en la historia del mercado laboral español. La tasa de absentismo laboral anual alcanzó un máximo histórico del 7,68%, según el Indicador adelantado del XV Informe Adecco sobre empresa saludable y gestión del absentismo. Esto se traduce en que, cada día, entre 1,6 y 1,7 millones de personas no acudieron a su puesto de trabajo, de las cuales aproximadamente 1,27 millones se encontraban de baja médica por incapacidad temporal (IT).

El impacto económico de este fenómeno es colosal. El Foro Regulación Inteligente (FRI) y UNO Logística estiman que el coste total del absentismo ya asciende a casi 129.000 millones de euros, lo que equivale a un alarmante 8,1% del Producto Interior Bruto (PIB) español. Para contextualizar esta cifra, el FRI señala que este importe es comparable al presupuesto nacional de educación y representa aproximadamente el 67,8% del gasto destinado al sistema público de pensiones, evidenciando la magnitud del problema y su amenaza para la sostenibilidad del Estado del bienestar. Las horas no trabajadas por causas distintas a vacaciones subieron del 4,8% en 2019 al 6,7% en 2024, con cada trabajador perdiendo una media de 114,6 horas al año en 2024, frente a las 80 horas de 2019. El incremento del absentismo desde 2019 se ha disparado un 53%, consolidando una tendencia de fondo que preocupa tanto por su dimensión económica como por su persistencia temporal.

El Pulso del Sector: Absentismo en Logística y Transporte bajo Presión

Dentro de este panorama nacional, el sector de la logística y el transporte experimenta una presión particular. Según datos de Randstad Research, el absentismo en el sector logístico se situó en un 8,0% en el cuarto trimestre de 2024, superando la media nacional. Para 2025, esta tasa se mantuvo en torno al 8%. Subsectores como las actividades postales y de correos muestran cifras aún más elevadas, alcanzando el 12,1% en el segundo trimestre de 2025 y hasta el 13,4% según otros informes de Randstad.

Este elevado absentismo en el transporte terrestre y por tubería, con una tasa del 6,9%, y en el almacenamiento y actividades anexas al transporte, con un 8,4%, es especialmente crítico. La operativa del transporte depende de turnos cerrados, una planificación diaria rigurosa y el cumplimiento estricto de rutas y horarios. Cada ausencia imprevista tiene un impacto inmediato y difícil de absorber, generando sobrecarga en el resto de la plantilla, replanificaciones forzadas y, en última instancia, una merma en la calidad del servicio y la competitividad de las empresas. La patronal UNO Logística ha vinculado directamente el incremento del absentismo, junto con el aumento de los costes laborales y la rigidez regulatoria, a la caída del empleo en el sector. De hecho, el sector logístico cerró el segundo trimestre de 2026 con 1.240.700 ocupados, un 1,9% menos que en el mismo periodo del año anterior, según la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE. Además, el número total de procesos de incapacidad temporal iniciados en el sector ha crecido un 145% entre 2021 y 2025, y la incidencia media mensual por cada 1.000 trabajadores protegidos casi se ha duplicado en el mismo periodo.

Causas Profundas de una Tendencia Preocupante

El incremento del absentismo laboral no responde a una única causa, sino a una combinación de factores estructurales y coyunturales. El principal motor es el aumento de las bajas por incapacidad temporal (IT), que en 2025 alcanzaron una tasa del 5,97%.

Entre las causas más relevantes se encuentran:

  • Envejecimiento de la población activa: Una fuerza laboral de mayor edad es más vulnerable a patologías crónicas, lo que se traduce en procesos de IT más frecuentes y prolongados. Entre 2019 y 2025, los afiliados de entre 50 y 64 años aumentaron en 1,5 millones, con un crecimiento del 160,35% en el grupo de mayores de 64 años.
  • Aumento de problemas de salud mental: El estrés, la ansiedad y los trastornos depresivos están ganando terreno como causas principales de incapacidad temporal, a menudo con duraciones más largas que las dolencias físicas.
  • Saturación del sistema público de salud: Las listas de espera para atención médica y pruebas diagnósticas, con esperas medias de 17,5 días en atención primaria, contribuyen a alargar innecesariamente la duración de las bajas.
  • Condiciones laborales: En sectores como el transporte y la logística, la elevada exigencia física, los sobreesfuerzos, los movimientos repetitivos y la dificultad para conciliar vida laboral y personal son factores significativos que contribuyen al absentismo. Además, la precariedad y la sobrecualificación de los trabajadores más jóvenes también se han señalado como factores que impactan en la motivación y el compromiso.
  • Factores regulatorios y culturales: La inestabilidad normativa, la rigidez regulatoria y un posible cambio cultural post-pandemia, donde la percepción sobre acudir al trabajo con síntomas leves ha cambiado, también influyen en la tendencia. El debate sobre la facilidad para obtener bajas o la falta de control también persiste.

El Marco Normativo y sus Recientes Adaptaciones

La gestión de la incapacidad temporal en España ha experimentado cambios significativos para adaptarse a la era digital y buscar una mayor eficiencia. El Real Decreto 1060/2022, de 27 de diciembre, publicado en el BOE el 5 de enero de 2023 y en vigor desde el 1 de abril de 2023, eliminó la obligación del trabajador de entregar a la empresa la copia en papel de los partes de baja, confirmación o alta médica. Ahora, toda la comunicación se realiza de forma telemática:

  1. Emisión: El Servicio Público de Salud o la mutua emite el parte y lo envía instantáneamente por vías seguras al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
  2. Comunicación: El INSS procesa la información y la comunica telemáticamente a la empresa mediante ficheros FIE/FIER diariamente.
  3. Respuesta: La empresa dispone de un plazo máximo de 3 días hábiles para transmitir los datos de cotización mediante el Sistema RED.

Esta digitalización busca reducir la carga administrativa y las sanciones por retrasos en la comunicación de datos económicos. Además, la Orden ISM/541/2026, de 27 de mayo, publicada en el BOE el 1 de junio de 2026, amplía los colectivos obligados a relacionarse electrónicamente con la Seguridad Social, incluyendo a quienes soliciten o perciban subsidios por incapacidad temporal o estén en procesos de evaluación de incapacidades permanentes.

En cuanto al control, las recomendaciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) han llevado al Ejecutivo a reforzar el seguimiento de las incapacidades temporales recurrentes, especialmente en trabajadores con dos o más bajas anuales, que concentran una parte relevante del incremento. También se debate la necesidad de otorgar mayor capacidad de alta y diagnóstico a las mutuas colaboradoras para agilizar los procesos y reducir los largos plazos de espera.

España en el Contexto Europeo: Un Liderazgo Indeseado

La situación del absentismo laboral en España no solo es preocupante a nivel interno, sino que también nos posiciona en un lugar desfavorable dentro de la Unión Europea. España lidera el ranking de absentismo laboral por incapacidad temporal (IT) en la UE-27, duplicando la media europea. En 2024, el 4,5% de las personas ocupadas de entre 20 y 64 años en España se encontraban en situación de IT durante la semana de referencia de la encuesta de Eurostat, frente al 2,5% de media en la UE-27.

Esta brecha se ha ampliado de forma significativa. El porcentaje español en 2024 representa un incremento del 73% respecto a 2018 (cuando era del 2,6%), mientras que el crecimiento acumulado en la UE en el mismo periodo fue del 16%. Esto implica que el deterioro en España ha sido 4,6 veces superior al promedio comunitario. Este liderazgo indeseado subraya la urgencia de medidas efectivas y coordinadas que aborden las particularidades del mercado laboral español y sus sistemas de salud y protección social.

Tasa de Absentismo Laboral por Sector en España (2025)

SectorTasa de Absentismo (%)Fuente
Industria8.34%Adecco Group Institute
Servicios7.62%EpData
Construcción6.54%Adecco Group Institute
Logística y Transporte (General)8.0%Randstad Research
Actividades Postales y de Correos11.0% - 13.4%Randstad Research
Transporte Terrestre y por Tubería6.9%Randstad
Almacenamiento y Actividades Anexas al Transporte8.4%Randstad
Actividades Sanitarias10.8%Randstad
Servicios a Edificios y Jardinería11.8%Randstad

Recomendaciones para el Transportista: Estrategias de Mitigación

Ante la consolidación del absentismo como un desafío estructural, las empresas del sector del transporte y la logística deben adoptar estrategias proactivas y multifacéticas para mitigar su impacto y proteger su competitividad:

  1. Inversión en Salud y Bienestar Laboral: Implementar programas de salud y bienestar que aborden tanto la salud física (prevención de trastornos musculoesqueléticos, ergonomía) como la mental (gestión del estrés, apoyo psicológico). Dada la elevada exigencia física del sector, la prevención de riesgos laborales debe ser una prioridad absoluta.
  2. Gestión Proactiva de Incapacidades Temporales: Mantener una comunicación fluida y legal con las mutuas colaboradoras y el INSS, aprovechando la digitalización de los partes de IT (Real Decreto 1060/2022) para una gestión eficiente y en tiempo real. Explorar la posibilidad de que las mutuas tengan mayor capacidad de intervención en el seguimiento y alta de las bajas.
  3. Flexibilidad y Conciliación: Estudiar medidas de flexibilidad horaria y modelos de trabajo que, donde sea posible, permitan una mejor conciliación. Aunque el transporte tiene limitaciones operativas, la optimización de rutas, turnos y periodos de descanso puede reducir el desgaste y mejorar la motivación.
  4. Desarrollo y Retención del Talento: Invertir en formación continua y desarrollo profesional para reducir la precariedad y aumentar el compromiso. Un personal cualificado y valorado es menos propenso al absentismo no justificado. Abordar la brecha de género puede ser una oportunidad para cubrir necesidades laborales.
  5. Tecnología para la Gestión del Tiempo: Implementar o mejorar sistemas de control horario y gestión del tiempo digitalizados. Estas herramientas no solo facilitan el cumplimiento normativo, sino que también proporcionan datos valiosos para analizar patrones de absentismo, optimizar la planificación de plantillas y tomar decisiones ágiles ante ausencias imprevistas.
  6. Fomento de un Clima Laboral Positivo: Promover un ambiente de trabajo donde los empleados se sientan valorados, escuchados y seguros. Un buen liderazgo y un clima organizacional positivo son fundamentales para reducir el absentismo y mejorar la productividad.
  7. Diálogo y Colaboración: Participar activamente en el diálogo social y colaborar con asociaciones del sector para impulsar políticas que aborden el absentismo de manera integral, buscando soluciones conjuntas con administraciones públicas y agentes sociales.

Fuentes